Puerta con arco ojival, protegido por dos torres cilíndricas, orientadas al sur, donde se puede leer una inscripción que corresponde al comienzo de la construcción de la valla del castillo.
Otra de las puertas del castillo, rematada por un campanario y un reloj de sol que aún se conserva. Fue ampliada en época manuelina y la conexión con Porta do Sol o Ravessa se realiza por la Rua do Castelo.
Esta puerta de granito situada en una pared está una construcción simple, con el arco exterior en ojiva y el interior. En la época medieval, cuando él tenía siete puertas, su función era proteger la ciudad. En la actualidad, sólo sobreviven dos puertas, la puerta del sonido o el arco de Melos y los caballeros.
Esta puerta de granito situada en una pared, permite para observar por un lado un Panel de azulejos con el nombre de este y una evocación de Dom Afonso V y su elevación a monumento nacional. En la época medieval, cuando él tenía siete puertas, su función era proteger la ciudad. En la actualidad, sólo sobreviven dos puertas, la puerta del sonido o el arco de Melos y los caballeros.
Es una de las puertas de acceso a la ciudad, construida en mármol blanco. En la parte superior, se puede ver una hornacina con un santo, flanqueada por dos torres.
Una de las tres puertas del bosque de Buçaco. Los frailes carmelitas siempre mantuvieron esta puerta cerrada, y no fue reabierta hasta el siglo XIX. Fue objeto de obras de renovación en 1872.