Capilla de planta rectangular que consta de dos rectángulos yuxtapuestas, una sacristía y campanario. En el interior, resaltada por un retablo manierista compuesto por tres paños divididos por capital de cuatro columnas de fuste liso y compuesto.
La iglesia construida en el siglo XVII, con fachada barroca con subtítulos de versos y esquartelada cúpula de piedra, cuna. Dentro están los altares cubiertos de púlpito y paneles de azulejos dorados rica y valiosa. La leyenda dice que hay tres gallos talladas en relieve en la fachada de la iglesia, pero si dos son fáciles de encontrar que la tercera gente puede entenderlo.
Muy buscado por los turistas, lo que queda del Castillo Albicastrense se levanta en un área con vistas a la ciudad. Fue construido por los Templarios en la Edad Media, esto a pesar de las huellas de presencia humana en esa zona en la pre y protohistoria, habiendo estado rodeada por una hilera de murallas y torres. En el recinto de la fortaleza, en la ciudadela, estaban la Iglesia de Santa Maria do Castelo y el Palácio dos Alcaides. Esta fortificación formaba parte de un sistema defensivo que bordeaba el río Tajo.
Conjunto de cuatro casas adosadas, longitudinales y planta con techos de dos y cuatro aguas. Presentan afinidades claras a nivel arquitectónico, existen, sin embargo, patios independientes.