Descubra los encantos de esta ciudad-museo, clasificado por la UNESCO, en 1986, como patrimonio de la humanidad, tal es su riqueza histórica y obsoleta. Déjate guiar a través de históricas calles y plazas, donde se mezclan pasado y presente; deleitarse con la belleza natural de los paisajes de los alrededores, entregado a la simpatía de la gente eborenses, sublime-comer cocina, jadear con las tradiciones y la artesanía típica.
Obra del arquitecto Francisco José de Abreu, forma parte del conjunto de Passos de esta región, que se encuentran entre los más importantes del país. Las jambas están decoradas con volutas de elementos vegetales. La bóveda y paredes cubiertas de murales.
Esta iglesia sufrió cambios importantes en el siglo XVIII, esta vez la fachada principal con un portal. Es una iglesia de una sola nave, amplia y no tiene ninguna cabecera. Tiene azulejos y pinturas al óleo de Francisco Xavier de Castro. Cabe destacar el altar del siglo XVII.
Esta picota quedó el zócalo de mármol piedra de pavimentación. También por este motivo, la fecha de su construcción no es cierta, aunque si supongo que datan del siglo XVI y, teniendo en cuenta su base, habrá sido una violación de su columna vertebral.
Jardín diseñado por el arquitecto-escenógrafo italiano José Cinatti, compuesto de 3,3 hectáreas de coloridas flores, estanques, árboles y mesas al aire libre. El escenario, así como el palacete existentes allí-Palacio de d. Manuel, monumento nacional.