Una playa vigilada en el río Paiva, con estacionamiento para 30 vehículos, muy popular en los días más cálidos gracias a sus aguas cristalinas y su frondosa sombra. Cuenta con bar, baños, duchas, barbacoas, punto de reciclaje y cancha de voleibol. También es el punto de partida para algunas actividades deportivas en el río Paiva, como el rafting. Se puede acampar.
Playa de considerable extensión, buscada por pescadores y veraneantes que eligen esta hermosa zona fluvial, flanqueada por el puente de Freixo y el puente de S. João, de aguas tranquilas y un entorno que incluye merendero y carril bici, es ideal para días en familia.
Un espacio de gran biodiversidad donde se puede vivir las aguas del Tajo mientras se aprecia aves como el jilguero, el mirlo, la perdiz u otras aves de mayor tamaño como la garza, el milano o la cigüeña. Dispone de merendero y una vez aquí hay que por los hornos comunitarios y los restos del castillo.
Pequeña área turística, situada a orillas de la Ribeira do Bostelim, compuesta por camping rural, merendero y vestuarios, además de las aguas cristalinas que invitan a darse un chapuzón.
Un lugar muy tranquilo, enclavado en un paisaje natural excepcional. Podrá disfrutar del baño en el río Duero y de las vistas a la isla de Castelo. Es una playa sin vigilancia.