El puente romano y los baños termales son las tarjetas de visita de esta ciudad de Trás-os-Montes, en el distrito de Vila Real. Pero Chaves, o "Aquae Flaviae" como se llamaba en la época romana, es mucho más que eso. Chaves es un lugar encantador y armonioso, que cautiva a cada paso, con sus callejones que cruzan el Centro Histórico y desembocan en las orillas del río Tâmega. Es la rica y antigua historia, evidente en toda la ciudad y sus alrededores. Es una mesa generosa y viva, donde no faltan las mejores carnes y vinos. Es la sonrisa auténtica y el acento carismático de su gente, que se roba el corazón de todos los que la visitan. Embárcate en este itinerario de All About Portugal, diseñado para un fin de semana apasionante en la región de Trás-os-Montes.

Castillo de Chaves

9.00: Pasear por los jardines del Castillo de Chaves y subir a la Torre del Homenaje
Comience el día en el corazón del Centro Histórico, en el Castillo de Chaves, del que solo quedan la Torre del Homenaje y las respectivas murallas. Los hermosos jardines circundantes, con vistas panorámicas de la ciudad, marcan la pauta para un día bien aprovechado. Suba a la Torre para visitar el Museo Militar, donde podrá ver una interesante colección militar, desde la Edad Media hasta la actualidad.

Pastelaria Maria

10.30: Comer un Pastel de Chaves en Pastelaria Maria
Justo en frente del Castillo, encontrará la repostería Pastelaria Maria, con sus balcones coloridos y floridos, la parada ideal para degustar los famosos Pastéis de Chaves, rellenos de carne picada, ¡una delicia que no puede perder!

11.00: Conociendo la Praça de Camões
En pocos metros llegamos a la Praça de Camões. Punto central de Chaves, aquí hay una panoplia de edificios de interés arquitectónico e histórico, como el edificio del Ayuntamiento, la Iglesia de Santa Maria Maior, la Iglesia de la Misericordia y el Museo de la Región Flaviense. Todos merecen una visita atenta.

12.30: Caminata por Rua Direita
Camine por la Rua Direita, con sus coloridos balcones de madera y tiendas típicas. Aproveche para hacer algunas compras en los tradicionales comercios que han resistido a lo largo de los años, y compruebe de primera mano la amabilidad de los nativos.

Taberna Benito

13.30: Almuerzo en Taberna Benito
Al final de la Rua Direita, continúe recto hacia el Puente Romano. Inmediatamente antes de llegar, encontrará la Taberna Benito, un buen lugar para almorzar y degustar delicias regionales, como la Posta Barrosã (costilla de ternera) y la Alheira. ¡Asegúrese de pedir jamón de Chaves como aperitivo!

15.00: Pasear por la zona ribereña y el Puente Romano de Trajano
Después del almuerzo, aproveche para dar un paseo por el famoso Puente Romano de Trajano y la ribera del río, un espacio de ocio amplio y agradable, siguiendo por el Jardín del Tabolado. Si se siente aventurero, puede aprovechar las piedras que cruzan el río haciendo un pase, antes único enlace con el Bairro da Madalena, en la otra orilla, para hacer la travesía.

17.00: cruce el puente y sea presentado al Bairro da Madalena
Si no le convence el paso de piedras, regrese al Puente Romano y cruce para ver el hermoso Bairro da Madalena, un barrio encantador con callejuelas estrechas, muy parecido al Centro Histórico. Aquí se encuentra el Jardín Público, un espacio verde muy agradable con vistas al río Tâmega.

20.00: Cena en Restaurante Leonel
En la región de Trás-os-Montes, no es difícil encontrar un buen restaurante, pero entre tantas buenas opciones, le proponemos el Leonel, un restaurante cuya especialidad es el pernil asado.

Hotel Casino Chaves

23.00: Pernoctar en el Hotel Forte de São Francisco o en el Hotel Casino Chaves
A la hora de elegir un alojamiento para pasar la noche, también hay muchas opciones de calidad, entre las que destacamos el Hotel Forte de São Francisco, construido en una fortificación catalogada como Monumento Nacional, en el centro de la ciudad, o el Hotel Casino Chaves, un moderno y lujoso espacio, ubicado a las afueras de la ciudad, a solo ocho kilómetros de la frontera española.

Termas de Chaves

9.00: Relajarse en las Termas de Chaves
Comenzamos el segundo día con un programa muy relajante en Termas de Chaves, apreciadas desde la época romana, según la historia. En el aspecto médico-termal, sus aguas están indicadas para patologías musculoesqueléticas, digestivas y respiratorias, mientras que el área de Spa y Bienestar está dedicada a prevenir y curar dolencias contemporáneas, como el estrés, el cansancio y la ansiedad.

11.00: Probar el Folar de Chaves en João Padeiro - El Rey del Folar de Chaves
Con el cuerpo y la mente relajados, es hora de saciar su hambre en el famoso João Padeiro - El Rey de Folar de Chaves. Aquí se puede degustar y adquirir el famoso Folar de Chaves (pan típico de la culinaria de cuaresma en cocina portuguesa), que se distingue de los folares del resto del país por ser salado, elaborado con las mejores carnes y de forma tradicional.

Museo de Arte Contemporáneo Nadir Afonso

12.00: Visitar el Museo de Arte Contemporáneo Nadir Afonso
Continuamos hasta el Museo de Arte Contemporáneo Nadir Afonso, ubicado en la margen derecha del río Tâmega, junto al Puente São Roque. Descubre la genialidad del pintor nativo Nadir Afonso, y no te olvides de admirar el edificio que alberga el museo, obra única de prestigio mundial, del arquitecto Siza Vieira.

13.30: Almuerzo en Restaurante Carvalho
Cuando llega la hora del almuerzo, esta vez sugerimos el Restaurante Carvalho, frente al Jardín del Tabolado. Con más de 25 años de historia, aquí se sirven grandes platos tradicionales, con énfasis en la hogaza de ternera con arroz ahumado, la alheira, el cabrito asado al horno y el bacalao a la plancha.

Vidago

15.00: Conociendo Vidago
La última parada es en la villa balneario de Vidago, conocida por las propiedades de sus aguas termales y el mítico Vidago-Palace Hotel, que reabrió en 2010 después de años de profunda remodelación. Ya sea para extender su estadía y pasar la noche aquí o simplemente para visitar el Parque Natural de Vidago que rodea al hotel, vale la pena visitar este majestuoso lugar. Este parque centenario, con una impresionante diversidad botánica, rodea al hotel como si fuera un manto protector, creando un escenario mágico.