"A cidade onde desenho / Teu rosto com sol e Tejo" (La ciudad donde dibujo / Tu rostro con sol y Tajo). Estos versos de un poema escrito por Manuel Alegre, en 1983, pintan los primeros contornos de las impresionantes vistas con las que Lisboa nos presenta desde sus puntos más altos. Una ciudad luminosa, donde la modernidad besa los rasgos urbanos de otros tiempos, con el agua brillando de fondo. Ya sea el Castillo de San Jorge que se destaca en el paisaje o el río Tajo en el horizonte, es imposible resistirse a los encantos de la capital. Descubra ocho azoteas, justo en el corazón de la ciudad con All About Portugal, y enamórese (de nuevo) de Lisboa.

Bairro Alto Hotel Restaurante (BAHR)

A las puertas de Bairro Alto, una de las grandes atracciones nocturnas de Lisboa, se encuentra el moderno Bairro Alto Hotel. En la parte superior hay una terraza, donde se puede disfrutar de comidas ligeras o brunch, mientras se tiene una vista privilegiada de la ciudad hasta donde alcanza el horizonte. Relájese con una bebida, déjese encantar por la puesta de sol o aproveche para fotografiar la capital.

Entretanto Rooftop Bar

Ubicado en el séptimo piso del Hotel Chiado, este bar panorámico da como resultado un entorno de ensueño que combina a la perfección con un cóctel. En cuanto a la gastronomía, puede redescubrir los sabores portugueses, en una mezcla de tradición e innovación, con el Chef Igor Martinho. Aproveche esta encantadora vista para admirar la belleza de la capital portuguesa, mientras comparte momentos románticos o con amigos.

Ferroviário Bar Terraço

La "jungla" ha invadido Lisboa. A orillas del río Tajo, Ferroviário se viene afirmando como parada obligada en Santa Apolónia. El espacio organiza regularmente eventos, a saber, actuaciones musicales y fiestas, lo que hace que este lugar sea atractivo para quienes gustan de socializar. Déjese encantar por la tranquilidad del Tajo, con la Orilla Sur al acecho, mientras se acompaña de una bebida refrescante.

Level Eight Rooftop Bar

Diversión es sinónimo de Level Eight, cuya imagen de marca son sus fiestas al atardecer. Destaca por su espacio de 300 metros cuadrados y por invitar con frecuencia a DJs para animar a los que pasan. En este espacio podrás degustar algunas de las delicias libanesas del Restaurante Fenícios, así como variados cócteles y snacks. Y por supuesto, ¡disfruta de la vista!

Wine Bar & Terrace - Memmo Alfama

En uno de los barrios más tradicionales de Lisboa, la terraza del Memmo Alfama Hotel acecha en el horizonte donde el pasado y la modernidad se cruzan, desde las colinas hasta el Tajo. Como su nombre lo indica, su referencia es el Wine Bar y el foco está en los vinos portugueses, a los que también se suma la gastronomía. Acompáñese de cócteles o tapas, e incluso podrá relajarse en la piscina exterior.

Noobai Café

Ubicado en uno de los miradores icónicos de la ciudad, el Miradouro de Santa Catarina, y cerca del Bairro Alto, el Noobai Café ofrece una hermosa vista panorámica de Lisboa. La vista se combina con una carta variada, que va desde brunch a tapas, pasando por platos como el filete de atún a la parrilla o el chili con carne. Dé un paseo por el centro y termine el día disfrutando de una bebida refrescante y una vista de lujo.

Rossio Gastrobar

En la séptima planta del Hotel Altis Avenida, con la mirada puesta en la Baixa Lisboeta (centro de Lisboa), la gran terraza de Rossio Gastrobar es un atractivo para quienes disfrutan de las vistas abiertas. El menú tiene la firma del Chef João Rodrigues, del destacado Restaurante Feitoria, y los cócteles también son una fuerte imagen de marca. Un espacio que combina la modernidad con el confort, ya sea disfrutando de la puesta de sol o del ambiente a la luz de las velas.

Sky Bar

Justo en la Avenida da Liberdade, el Sky Bar funciona como una extensión del restaurante SEEN by Olivier, combinando la gastronomía con un paisaje urbano envidiable. Los cócteles exclusivos de Lucas Jaques y los "cócteles vírgenes" complementan las magníficas comidas que se sirven aquí. También cuenta con un DJ residente, creando el ambiente para agradables puestas de sol en las calurosas noches de verano, junto con la vista panorámica de una ciudad que nunca duerme.